Ivette Contreras

Retos económicos para el nuevo presidente

Retos económicos para el nuevo presidente

Hace un par de días me preguntaron sobre la economía salvadoreña, creo que vale la pena que reflexionemos sobre estos temas:

¿En qué estado se encuentra la economía salvadoreña ahora que el presidente Salvador Sánchez está por dejar el poder?

La economía está estancada. Cada año 55 mil salvadoreños ingresan al mercado laboral a buscar empleo o a empezar un emprendimiento, sin embargo, cada año se crean menos de 10 mil empleos formales. Este nivel de estancamiento también se observa en el crecimiento económico (ver Figura 1)

Figura 1: Tasa de crecimiento económico en El Salvador

Fuente: BCR (2018)

El país se encuentra altamente endeudado. En los últimos 10 años, según el Banco Central de Reserva (BCR) la deuda como porcentaje del PIB pasó del 54.1% en 2008 a 73.2% en 2018.

La inversión pública y privada también muestran estancamiento. Además, las bajas tasas de crecimiento económico han sido coherentes con la baja inversión extranjera directa neta (IED) que ha sido atraída en ese período. El Salvador se ha mantenido atrás en IED en los últimos años a comparación que sus países vecinos de Guatemala y Honduras (CEPAL 2018).  Hay muchos factores que frenan las inversiones en el país. Especialmente la violencia y corrupción en el sector público.

El deterioro en las finanzas públicas, la poca generación de empleo y oportunidades ha sido una deuda constante de los Gobiernos de este siglo, ¿Qué ha hecho mal o qué ha dejado de hacer el Estado para remediar esta situación? 

En mi opinión, el modelo económico de los últimos años ha cometido los siguientes errores:

  • La inversión ha dejado de ser una prioridad real. No hay una estrategia de apoyo a la exportación tampoco. La corrupción en las instituciones, los altos costos operativos y la incertidumbre en las políticas públicas. Este lento desempeño ha convertido al país en la economía de Centroamérica que creció más lentamente en los últimos años (Banco Mundial, 2018).
  • El enfoque se ha mantenido en políticas de atención a la pobreza, pero no a su combate. Es decir, que existen programas que aligeran la carga de las personas en situación de pobreza, pero no apoyan para el desarrollo de capital humano que garantice mejores resultados. Por ejemplo, se les brinda uniformes escolares a los jóvenes, pero no se ha apostado por la calidad de la enseñanza.

Cuáles son las reformas más urgentes que debería adelantar en materia económica el nuevo presidente tan pronto como se posesione, que podrían incidir directamente en la vida de los ciudadanos?  

  • Crear un plan de atracción de inversiones y potenciamiento de las exportaciones con metas claras y cuantificables. PROESA debe dejar de jugar un rol cosmético en la política económica.
  • Crear programas educativos/ vocacionales que prioricen la conexión con el mercado laboral. La educación debe cumplir su verdadero rol de garantizar trabajos de calidad, los jóvenes necesitan apoyo para desarrollar capacidades específicas en los puestos de trabajo.

Volviendo al pasado, algunos expertos aseguran que después de la guerra civil, los gobiernos de turno se dedicaron a privatizar empresas públicas y a eliminar impuestos al empresariado y que ahora los últimos Gobiernos han tomado distancia del sector privado, ¿eso explicaría la situación en la que está el país o qué la derivo?  y de ser así que modelo económico o qué políticas debe seguir el país?

Los primeros tres gobiernos luego de los Acuerdos de Paz se enfocaron en políticas neoliberales sin tomar en cuenta que para el buen funcionamiento de éstas se requieren reformas de primer orden que construyan capital humano. Los siguientes gobiernos se han encargado a ofrecer políticas simbólicas, paliativas, pero que no resuelven los problemas estructurales del desarrollo. Nuestra historia sin duda nos ha llevado a donde estamos. La polarización ideológica se ha llevado a las políticas públicas y se ha dejado de lado (o nunca tomado en cuenta) la practicidad y la evidencia que brindan experiencias del país o internacionales.

El modelo económico que necesita el país debe estar centrado en la gente. Enfocado en fortalecer capacidades por medio de educación de calidad, pero, que a la vez se cumpla la promesa de que estudiando se pueden conseguir oportunidades. Por eso, la conexión con el mercado laboral es vital. En mi opinión, esta conexión debería ser el hilo conductor del nuevo modelo económico tan necesario en el país.

¿De qué manera incide en la economía del país el hecho de que todavía continúe dolarizado? ¿ya debería pensarse en pasar a una moneda propia?

Al no tener moneda propia no se puede emitir dinero para suavizar los shocks que la economía recibe desde fuera. Esto lo pudimos observar en la crisis de 2009 cuando Estados Unidos entró en recesión económica. Sin embargo, al estar dolarizados el Gobierno cuenta con un freno para evitar malgastos que se traducirían en una mayor inflación para los salvadoreños. Aunque este freno existe, el Gobierno ha optado por la vía de la deuda para financiar sus desbalances.

Dado que ya estamos dolarizados, creo que el país tiene problemas mucho más apremiantes que sufrir una desdolarización. Una moneda propia no garantiza el buen manejo de las finanzas públicas.

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